Vaivén quiere decir movimiento. Es un ir y venir continuo, quizá como el movimiento perpetuo a que alude Monterroso, y en términos de lengua y literatura evoca los cambios y transformaciones que una y otra han experimentado a través de la historia. La lengua española, como todas las lenguas del orbe, se ha forjado con la contribución de una diversidad de pueblos y culturas, y ha encontrado su sitio entre los distintos idiomas que se hablan en el mundo a fuerza de uso más allá de las fronteras. Quien se comunica en español utiliza palabras cuyas huellas se puede seguir y encontrar en distintas épocas y distintos pueblos y continentes. Así también la literatura de antes y ahora da cuenta de cuán amplio ha sido y es el horizonte de la palabra unida a la imaginación creadora. Leer Madame Bovary, de Flaubert, no es lo mismo que leer La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín o Santa, de Federico Gamboa; una y otras refieren universos distintos, espacios geográficos, sociales y temporales diferentes, pero las tres evocan dilemas afines en el cosmos sociocultural de lo femenino en determinados momentos de la historia. ¿Qué vínculos hay entre éstas u otras allende las fronteras mencionadas o lingüísticas?
Es un hecho que la lengua cambia a fuerza del uso de las colectividades humanas y que las palabras van adquiriendo nuevas connotaciones o prestan su sentido no sólo a la literatura sino a otros campos del saber. La tecnología es uno de ellos, quizás el más reciente y el más controvertido en lo que se refiere justamente al uso de la lengua, aunque cabe decir que en las últimas décadas ha dado lugar al surgimiento de nuevos lenguajes y otro género de literatura; sin duda también ha venido a establecer nuevos puentes de información, comunicación y conocimiento que agregan complejidad al concepto de frontera (sobre todo en términos geográficos y temporales) y acercan a la gente, a los pueblos, sin necesidad de que se desplacen de un sitio a otro. Hay quienes reflexionan al respecto con optimismo, otros más polemizan o matizan los extremos del pesimismo, pero en general hay un acuerdo en que es preciso acceder a las llamadas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s). Leer toda clase de literatura, estudiar, dialogar (si vale la palabra en este contexto), enviar cartas (si vale el género también por estos lares), escuchar música, ver películas, buscar o aportar información o servicios, todo es posible.
Pensando en ello, propongo Vaivenes de la lengua y la literatura como un espacio de opinión sobre temas relacionados con la lengua y la literatura. Un espacio desde el cual cada uno de nosotros podrá visitar páginas periodísticas, literarias, históricas, educativas, musicales, de debate..., ir y venir de un portal a otro en la red mundial y expresar y confrontar puntos de vista con los de otros lectores. Es un espacio para la lectura, la escritura y el debate... Un espacio para el encuentro con los múltiples lenguajes y posibilidades comunicativas del ciberespacio.
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